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Los “precursores” o ingredientes esenciales, los incorporaremos a través de complementos dietarios específicos . Para comprender con mayor facilidad, veamos un ejemplo:
Sabemos que la ecuación biológica a modificar es:
A + B + C+ D+ E+ F + G = H
Hallamos déficit de H, y tenemos dos caminos:
Dar H en forma exógena, como un medicamento.
Dar A, B, C, D, E, F, G para que “nuestra maquinaria” elabore H.
La forma 1) es rápida y efectiva, pero conlleva a riesgos serios, y deja en desuso nuestra “maquinaria celular”.
La forma 2) es más compleja, pero sin riesgos, y aprovecha nuestros recursos naturales para inducir la síntesis de aquellas moléculas deficitarias de la edad adulta mayor.
Para ello debemos conocer el mecanismo biológico de síntesis, la mejor vía de absorción, el camino de degradación de cada uno de los componentes A, B, C, D, E, F, G, y su interrelación con otras vías metabólicas, en un contexto psico-neuro-inmuno-endocrino-biológico.
Con este enfoque de reactivación biomolecular, se pueden revertir las tendencias, y perder grasa, ganar músculo, consolidar hueso, recuperar elasticidad conectiva (tejido articular, piel y tejido de sostén de órganos), aumentar la neuroplasticidad, mejorar la libido y recuperar la energía de las décadas anteriores.
En síntesis, nuestro cuerpo es inducido a seguir “actuando” como un cuerpo joven. |
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